Una vez tu bebé empiza a comer a los 6 meses tu producción de leche materna cambia. Ya bebé no se pega con tanta frecuencia así que necesitas que tu producción sea buena. Dale de mamar después de cada comida. Sacate leche cuando puedas para estimular la producción. Para que tu producción no disminuya.
Es por esto, que el momento ideal para introducir la alimentación complementaria es a partir del sexto mes de vida. Teniendo en cuenta, además, que a partir de dicho mes es cuando los aparatos digestivo y renal y el sistema nervioso han alcanzado el desarrollo suficiente para permitir la correcta digestión y para prevenir el desarrollo de reacciones adversas.
Además de los aspectos nutricionales, en la elección de los alimentos es importante tener en cuenta los hábitos culturales, las posibilidades económicas de cada familia y la seguridad tanto en la preparación como en la conservación adecuada de los mismos.
Alimentos que debes evitar:
1. Cereales (son bien alergénos) por lo menos hasta el año
2. Huevo hasta el año
3. Mariscos hasta el año
4. Alimentos con alto contenido de azúcar y colorantes
5. Trata la fruta antes que los jugos
Cómo implementar la alilmentación complementaria:
A partir del sexto mes de vida el niño ha adquirido ciertas habilidades para alimentarse, empieza a masticar, desaparece el reflejo de protusión de la lengua siendo capaz de llevar los alimentos hacia la parte posterior de la boca y coordinar los movimientos de tragar. Puede sostener el tronco y demuestra sus sensaciones de hambre y de saciedad.
El rechazo a los alimentos es habitual hasta que el niño sea capaz de reconocer los distintos sabores y texturas de los nuevos alimentos que se van incoorporando. Esto se logra incorporando un alimento a la vez, con lo cual se facilitará su reconocimiento. También podremos saber si presenta alguna reacción a ciertos alimentos. El sabor, además de la textura y el olor, es un factor importante en la aceptación ya que la preferencia por lo dulce es una condición innata, a diferencia de la preferencia por lo salado que requiere de aprendizaje.
Exponer en forma frecuente a un tipo de alimento facilita su aceptación, de manera tal que es aconsejable la introducción de a un alimento a la vez y en forma repetitiva hasta lograr su aceptación.
En cuanto al número de comidas por día recomendadas, se sugiere comenzar durante el primer mes con una comida diaria, preferentemente el almuerzo, e ir progresando paulatinamente los meses sucesivos a dos comidas diarias entre el 7º y el 8º mes, a tres entre el 9º y el 11º mes y a cuatro a partir del año de vida.Recordando dando el pecho antes o despues para mantener la producción.
El proceso de incorporación de alimentos es un proceso complejo y que requiere principalmente de tiempo y de aceptación de los padres en cuanto a su importancia para el normal crecimiento y desarrollo del niño. En un primer momento debe considerarse, de alguna manera, como un juego para el niño, en un ambiente afectivo,sin estrés, favoreciendo la independencia, con control de la situación, sin que esto signifique rigidez, de forma tal que resulte un momento de intercambio gratificante para ambos.
